*La Prof. Laura Mizzau de Giardina, es coordinadora de la divisón CAEMSA Kids (talleres de música para niños en la escuela de música CAEMSA )
Durante los últimos veinte años me he dedicado a la enseñanza de la música, en diferentes ámbitos, edades y contextos, y entre otras cosas, he observado que los niños (y los padres), se acercan al estudio de la música, con diversos fines:
• Para alejar por un tiempo al niño de todo lo relacionado a las computadoras, juegos de video, juegos virtuales, etc. • Para relajar la mente del niño, acercándolo al arte, cualquiera sea éste. • Para realizar en los niños aquellas cosas que en su infancia ellos no pudieron concretar. • Al observar una inclinación o deseo por algún instrumento en particular.
Estas y otras muchas situaciones, son las que a diario encontramos y escuchamos. Pero en realidad… ¿La música sirve para algo concreto y específico en la edad escolar? Si! Claro que Si! Y sirve para mucho! Veamos algunos beneficios que otorga el aprendizaje de un instrumento musical durante la infancia:
• Estimula las conexiones del cerebro: Un niño que escucha y se relaciona con la música, se encuentra en un ambiente rico en estímulos, que hacen que su cerebro desarrolle mayor número de conexiones al intentar interpretar la música. Estas conexiones quedarán “construidas” de por vida, y un mayor número de conexione significa mayores beneficios para el futuro, cualquiera sea su profesión.
• Favorece la pronunciación y la expresión corporal: Cuando el niño interpreta una canción (vocal o instrumentalmente), o bien realiza actividades de expresión corporal, pone en funcionamiento muchos aspectos relacionados con su ser integral, realizando movimientos corporales, particularmente en su postura y manos, que favorecen a la coordinación general, al equilibrio postural, y por sobre todo, deja que sus emociones cobren vida, expresándolas libremente.
• Estimula la creatividad del niño: La música hace que los niños desarrollen una sensibilidad especial a cualquier tipo de arte que luego puede manifestarse a través de la pintura, la danza, la literatura, etc.
• La música favorece el desarrollo de la lógica: La música, es una construcción matemática, por lo que favorece el desarrollo de la concentración, memoria y lógica; fomentando el interés y facilidad en las matemáticas, como así también en todo tipo de razonamiento ordenado, otorgando al niño habilidades para evaluar situaciones y proponer soluciones rápidamente. • La música favorece las relaciones sociales: Bajo la influencia de la música los niños tienen un recurso extra para expresarse, siendo éste más sencillo, natural, divertido y amigable, lo cual favorece aún más su integración en la sociedad. Al estar en contacto con la música, los niños se sienten felices porque atraen personas con las que comparten su música, sus canciones, sus bailes, etc., brindándoles una relación armoniosa que los llena de seguridad, confianza, comprensión, colaboración, etc.
• La música favorece la parte auditiva del niño: El oído también recibe su beneficio, ya que al estudiar algún instrumento, el niño agudiza y afina más el oído, logrando diferenciar melodías rápidamente, diversos timbres, intensidades, velocidades, etc., favoreciendo, además, la coordinación para realizar dos tareas a la vez, sin ninguna dificultad.
Y así podríamos continuar explicando que la educación musical otorga una gran cantidad de beneficios tanto al niño, como a su entorno familiar, por lo cual es muy importante que, al acercarse a la música, el niño sea acompañado por su familia desde todos los lugares, pero en especial, desde el estimulo y confianza, generando así, una estructura física, emocional e intelectual sólida, que repercutirá positivamente durante toda su vida.
|